1000 palabras sobre Kris Meeke

Su adiós repentino al WRC este año tiene muchos puntos sobre los que reflexionar

24/05/2018 | David Durán | Fotos: Roberto Saavedra

El punto y final de la temporada 2018 de Kris Meeke es algo que pocos podrían vaticinar días atrás (al menos no estando dentro del seno del equipo Citroën), una noticia que da un vuelco (ironías aparte) al panorama de los de Versalles en el Mundial de Rallyes.

El británico y su copiloto Paul Nagle se quedarán, aparentemente, sin competir en el resto del año con el coche que ellos mismos se esforzaron tanto en desarrollar desde la primera fase de prototipo hace ya más de 24 meses.

En primer lugar, llama la atención que Citroën Racing haya sido tan franco en el motivo de su decisión: los numerosos accidentes que ha tenido la dupla británica en relación con la seguridad. El accidente de Portugal – donde se fue contra una arboleda en Amarante – dejó unas imágenes preocupantes, pero nada que no esté previsto a la hora de diseñar estos coches. El propio Meeke, en sus redes sociales, comenta algo muy cierto: por muy dañado que parezca el coche, la jaula de seguridad realizó la función de disipar la fuerza del golpe. Aunque pasase la noche en el hospital en observación, tanto él como Nagle salieron ilesos del golpe.

La habilidad de Meeke para darle trabajo a los mecánicos de Citroën se ha vuelto muy popular en los últimos años, sobre todo de 2015 en adelante cuando encadenó varios golpes – en 2017 también tuvo una racha complicada, tanto que decidió dar un paso atrás y no correr en Polonia, corriendo en su lugar Andreas Mikkelsen. No obstante, además de conseguir victorias el año pasado en México y en España, en este 2018 estaba siendo mucho más fino, habiendo estado en más de una ocasión al frente de rallyes contra pilotos como Ott Tänak, Dani Sordo o Sébastien Ogier. De hecho, en Portugal lideró hasta que dos pinchazos le hicieron perder una gran cantidad de tiempo, lo que llevó después a su gran show a tres ruedas en las calles empedradas de Oporto.

Kris Meeke Portugal 2018

Parte de esta mejora se debe a toda la evolución que ha tenido su C3 WRC – de ser un ‘bichejo’ inestable como era a principios de 2017 ha pasado a ser un coche mucho más controlable que da un mayor feeling a los pilotos, consiguiendo ser un arma a tener en cuenta incluso en rallyes de tierra, que era donde más problemas daba al principio (más aún con la introducción del eje trasero que ha incorporado en los últimos rallyes). Meeke, Craig Breen, Mads Ostberg, Sébastien Loeb…todos coincidían en que era un coche que transmitía más confianza, lo que llevaba a que pudieran llevar el coche más al límite.

Con todo este trabajo a sus espaldas, ¿es correcta la decisión del equipo liderado por Pierre Budar? La seguridad que mencionan en su comunicado es importante para todo el deporte y, por otro lado, les interesa tener un piloto que consiga puntos para el equipo de manera constante – un ejemplo de ello es Sordo, que aunque todo se le ponga en contra siempre ha sido capaz de darle puntos a Hyundai desde 2014. Los de Versalles además parecían estar cada vez con más espíritu de equipo y más unión, algo que ha cambiado a mejor con los últimos cambios internos de estructura.

La caída de Meeke puede suponer el ascenso de un hombre: Ostberg ha disputado dos rallyes junto al equipo oficial (Suecia y Portugal) y hará al menos un tercer rallye en Cerdeña con ellos. Conoce el equipo de sobras ya que fue compañero de equipo de Meeke hasta 2015, antes de estar un año con M-Sport y otro corriendo como piloto privado en su propio Fiesta WRC. Dado que Loeb no está interesado en volver al WRC a tiempo completo por lo que ello requiere – una mayor cantidad de días con respecto a su centro de interés actual, el Mundial de Rallycross – Ostberg es a día de hoy el candidato más probable a acompañar a Breen en Citroën.

Verle fuera del coche supone perder a uno de los pilotos de élite, uno que aparecía en las apuestas al ganador de los rallyes de WRC en cada fin de semana. Si Citroën quiere volver a lo más alto como en la era Loeb, necesita un piloto capaz de igualar a Ogier, quien en estos momentos es la referencia a seguir tanto por su velocidad como por su aún más temible constancia.

Kris Meeke Corcega 2018

Durante los últimos cinco años, Meeke ha tenido su hogar en la escudería de rojo, la que la ha apoyado incluso en momentos críticos como mediados de 2015 y 2017. No obstante, era difícil, muy difícil, igualar la sombra del legendario Loeb, así como la de un Ogier que había aprendido mucho del nueve veces campeón mundial y ahora es el rival a batir para el resto de pilotos.

Su papel en el desarrollo del C3 WRC ha sido vital, teniendo en cuenta que necesitaban conocimientos avanzados para una nueva generación de World Rally Cars y Meeke cuenta con una licenciatura en ingeniería mecánica – eso sí, obtenido mucho antes de empezar a volar por los tramos a nivel internacional. Pese a todos los problemas de estabilidad que tenía el coche al principio, el potencial siempre ha estado ahí, dando buenos resultados en gran parte de los rallyes de asfalto que ha disputado – como el segundo puesto de Mikkelsen en Alemania y la victoria del propio Meeke en España.

Sobre todo, son muchas personas las que esperan ver de vuelta a este carismático británico, alguien que ha sabido transmitir vibraciones similares a las de su mentor, el desaparecido y muy recordado Colin McRae (con aquella mentalidad de “en caso de duda, acelerador a fondo”). Por ello, y pese a que es uno de los más mayores de la plantilla actual del WRC (en julio cumplirá 39 años), se espera que regrese al máximo nivel. No en vano, Citroën no ha asegurado hasta el momento que no vaya a contar con él para 2019 o para otro tipo de tareas.

Kris Meeke Mads Ostberg Citroën Racing

Fuente: http://revistascratch.com/wrc/noticia/1000-palabras-sobre-kris-meeke-44378

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