Las retiradas de Thierry Neuville y Ott Tänak en el Rally de Australia 2018

Thierry Neuville arranca una rueda y es el primero en caer en la batalla por el título

Terminó cediendo la que sin duda se ha mostrado como la opción más débil en esta segunda parte del campeonato. Desde que Ott Tänak hiciera su absoluta demostración de fuerza con el regreso del Mundial de Rallyes del parón de vacaciones, Thierry Neuville se olvidó del sabor de aquella dulce victoria conseguida en Cerdeña con solo 7 décimas de ventaja sobre el que por aquel entonces era su único rival por el Campeonato del Mundo de Pilotos.

A partir de ese momento, las tres victorias consecutivas y el ver que no solo Ogier era capaz de reducir su renta al frente de la general del campeonato, sino que además Ott Tänak se metía en la pelea demostrando a su vez que estábamos ante el mejor conjunto de este 2018 junto al Toyota Yaris WRC y su copiloto, Martin Järveoja. La crisis de resultados de Neuville que comenzaba en Finlandia y que solo tenía un pequeño respiro con la segunda posición en el Rallye de Alemania, ha tenido hoy su culminación con el abandono cuanto se encontraba disputando la antepenúltima especial del Rally de Australia 2018.

Hyundai Motorsport confirmaba que su piloto se encontraba detenido en el TC22 con daños en el coche, desperfectos que eran evidentes desde las imágenes del helicóptero, con una rueda arrancada y la rotura del alerón y el paragolpes trasero después de perder la zaga en una curva de media velocidad muy embarrada. El Mundial quedaba a falta de dos tramos en una cosa de dos, con Sébastien Ogier y Julien Ingrassia muy encaminados hacia su sexto título, mientras que en Toyota contaban con la tranquilidad obvia de saberse ya (salvo catástrofe y triple abandono) campeones del Mundo de constructores.

Hemos estado dando todo y hemos tomado algunos riesgos para tratar de conseguir el título. Ya no teníamos nada que perder. En el TC22, las condiciones eran realmente malas. Fuimos anchos, tocamos un árbol, dañamos nuestro coche y tuvimos que retirarnos.

Neuville y Gilsoul cerraban así un año en el que habían terminado la primera mitad del campeonato como los grandes favoritos tras las dos victorias consecutivas en Portugal e Italia y después del cero sumado por el francés en la cita lusa. A partir de ahí, el bajón de resultados se ha traducido en un único podio en la cita sobre el asfalto germano y tres KO en Finlandia, Turquía y Australia que terminaron por dinamitar sus opciones cuando llegó a estar líder a su llegada a la penúltima carrera del año.


Ott Tänak abandona tras golpear un árbol y le da el título matemáticamente a Sébastien Ogier

Solo un tramo más tarde la imagen de Ott Tänak dando marcha atrás con su Toyota Yaris WRC hacía que los cimientos del Mundial de Rallyes temblaran por última vez en este 2018. Sébastien Ogier y Julien Ingrassia ya eran matemáticamente Campeones del Mundo por sexta ocasión consecutiva en el que sin duda ha sido su título más peleado y codiciado de todos los conseguidos durante esta década. La pareja francesa lo conseguía a falta de un tramo, prácticamente sobre la campana, aunque es cierto que han demostrado tener la carrera completamente controlada desde que en el sexto tramo del Rally de Australia 2018, Thierry Neuville tuviera un pinchazo y un recto que le hicieron caer en la general por detrás de los hombres de M-Sport.

El título de constructores seguía asegurado, especialmente con la pequeña sensación agridulce de ver que Jari-Matti Latvala ya no tenía ningún impedimento para lograr su perseguida primera victoria del año después de un año en el que la suerte le ha sido esquiva una y otra vez. Hayden Paddon y Mads Ostberg subían una posición, ocupando a falta de una especial la segunda y la tercera plaza del podio, sin embargo, todas las miradas se centraban una vez más en un Ott Tänak cabizbajo, únicamente prestando atención a las instrucciones de su copiloto para orillar el Toyota Yaris WRC y que no molestara este a los competidores que restaban por salir al TC23.

Sería la propia Toyota GAZOO Racing la que confirmaba que precisamente el motivo del abandono había sido el golpe contra un árbol en una especial que se había convertido en toda una carnicería, con Elfyn Evans con problemas para mantener la puerta derecha del Ford Fiesta WRC cerrada, mientras que Mads Ostberg arrancaba todo el panel trasero derecho de la carrocería y el Yaris WRC de Esapekka Lappi llegaba sin el paragolpes trasero, dejando a la vista completamente la parte final de la línea de escape. Era el tercer rally consecutivo que se le escapaba de las manos a Ott Tänak después de estar líder del mismo, una racha que no ensombrece su remontada basada en los triunfos en Finlandia, Alemania y Turquía.

En esos momentos, aunque todavía restaba la Power Stage por disputar, Sébastien Ogier y Julien Ingrassia eran oficialmente Campeones del Mundo de Rallyes por sexta ocasión consecutiva a pesar de que dificilmente podrán escalar más allá de su quinta posición actual en la general del Rally de Australia. Solo queda un tramo, la gloria de saber si pueden sumar un último scratch en este 2018 que todos recordaremos con mucho cariño como una de las mejores temporadas del campeonato intercontinental.

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