El sueño de Sébastien Loeb se hace realidad en el RallyRACC con Citroën

El nueve veces campeón mundial Sébastien Loeb, junto a su copiloto Daniel Elena, consigue una emocionante victoria en el RallyRACC Catalunya -Rally de España 2018- después de su retirada del Mundial WRC

Sébastien Loeb y Daniel Elena han logrado, después de cinco años, volver a subirse a lo más alto del podio en el Campeonato Mundial de Rallyes, ganando el RallyRACC Catalunya -Rally de España 2018- con Citroën y el C3 WRC. Sébastien Ogier y Julien Ingrassia han conseguido acabar en segunda posición y liderar el campeonato seguidos por Elfyn Evans y Dan Barritt, acabando el podio por delante de Thierry Neuville y Dani Sordo.

Ken Block inició la marcha en el tramo espectáculo de Montjuic como sólo él sabe hacer: espectáculo puro. Con cruzadas y más donuts de la cuenta, el norteamericano deleitó a la afición que se había desplazado hasta la Plaza de España en Barcelona. Detrás apareció el mito alsaciano Sébastien Loeb, quien pese a que caló al comienzo del tramo logró marcar un buen tiempo para empezar el rallye.

Elfyn Evans, especialista de asfalto en M-Sport, fue capaz de rodar 10 segundos más rápido que Loeb – de hecho, superó a varios rivales como Teemu Suninen, Craig Breen o Dani Sordo. Andreas Mikkelsen fue el primero en batir a Evans, parando el crono más rápido que Jari-Matti Latvala y Esapekka Lappi. Tänak superó al final del tramo a Mikkelsen, pero justo detrás llegó Ogier con un tiempo demoledor, en torno a segundo y medio por kilómetro más rápido. Neuville marcó el segundo mejor tiempo, pero a más de tres segundos y medio del vigente campeón mundial.

Ogier terminó el periplo de ida y vuelta a la ciudad condal con 3,7 segundos sobre Neuville y 4,2 segundos sobre Tänak, siendo los tres los que se deciden el título esta temporada. Detrás estaban Mikkelsen y Evans, seguidos de un sensacional Eric Camilli que demostró el poder del Volkswagen Polo GTI R5 marcando el sexto mejor tiempo. Sordo, Kalle Rovanperä, Breen y Jan Kopecky completaron las diez primeras posiciones.

Gandesa era el tramo que abría la etapa de tierra con los tres contendientes al título al frente. Ogier no empezó con su ritmo máximo, pero en la segunda mitad del tramo subió el nivel y batió a Neuville por medio segundo. Por detrás de ellos venía Tänak con su hambre de victoria habitual, batiendo a ambos y a todos los demás con su Toyota Yaris WRC. Segundo en el tramo fue Jari-Matti Latvala, tercero Elfyn Evans y cuarto Sordo – pudo haber sido un 1-2-3 para Toyota, pero Esapekka Lappi tuvo dos salidas de pista provocada por una blocada de los frenos delanteros.

Con este ritmo de los Yaris WRC, podían poner tierra de por medio en un tramo de 26 kilómetros y medio como Pesells: Tänak fue 16 segundos más rápido que Neuville y 18 mejor que Ogier (que tuvo una pequeña salida de pista), aunque el scratch recayó en Latvala por casi dos segundos sobre el estonio. Evans, Sordo y Loeb fueron quienes más se acercaron a los dos Toyota.

El último tramo de la mañana, La Fatarella 1 (con partes de Terra Alta en sentido inverso) fue el más largo, con sus dosis de drama. Tänak volvió a llegar más rápido que Ogier y un Neuville que hacía un trompo, perdiendo aún más tiempo. Parecía que Latvala iba a marcar el scratch de nuevo para situarse líder del rallye, pero un pinchazo en la rueda trasera izquierda le hizo perder más de medio minuto, cayendo en la general y dejando a Tänak primero – Mikkelsen marcó el scratch, colocándose a 4 segundos de Sordo en la general.

También Loeb fue capaz de rodar el ritmo de Mikkelsen y Tänak, siendo el tercero más rápido con el Citroën C3 WRC. Al final de la primera etapa Tänak era líder por 11,7 segundos sobre Evans y 19,2 sobre Sordo, quien tenía detrás a su compañero de equipo Mikkelsen y a Ogier. Loeb, Breen, Neuville, Lappi y Latvala completaban las diez primeras posiciones en el ecuador de la parte de tierra del rallye.

La segunda pasada por el tramo de Gandessa fue bastante similar a la primera, con Tänak distanciándose de Neuville y Ogier, Latvala de nuevo al ataque para recuperar el tiempo perdido y Sordo continuando con su buen hacer, marcando el scratch para recortarle segundos a Evans colocado en segunda posición. La peor parte se la llevó una vez más Esapekka Lappi, a quien se le atragantó la segunda pasada con un trompo cuando la primera se le atragantó por problemas con los frenos delanteros.

En Pesells 2 era donde se podían marcar diferencias antes del tramo largo de la tarde, lo que se notaba con el ritmo que imponía Tänak en los parciales, siendo Latvala el único capaz de darle caza para continuar su remontada tras el pinchazo en el último tramo de la mañana. De manera silenciosa, Loeb llegaba por detrás y adelantaba a Ogier y a Mikkelsen, situándose en cuarta posición con su compañero de equipo Breen quinto a medio segundo del nueve veces campeón mundial.

Con casi 40 kilómetros cronometrados para acabar el día, las diferencias se marcaban de manera clara parcial a parcial – y una vez más los Yaris WRC de Tänak y Latvala marcaban terreno con respecto a sus rivales. El veterano finés rebasó a Ogier, Mikkelsen y Breen (que dañó su alerón trasero al pegarle a una rama) con un scratch sensacional, aupándose del octavo al quinto puesto.

Por detrás de Tänak, que terminaba el día líder, se abría una batalla campal por las posiciones de podio entre Evans, Sordo, Loeb y Latvala. Sordo terminó el día segundo a 26,8 segundos de Tänak, teniendo detrás a Evans, Loeb y Latvala en apenas 10 segundos de diferencia. Mikkelsen, Ogier, Breen, Neuville y Lappi completaron las diez primeras posiciones – el único abandono entre los World Rally Car fue el de Ken Block, que sufrió una salida de pista en el kilómetro 9,8 del último tramo.

Puesto que el primer tramo de la mañana, Savallá 1, se canceló debido a la mala colocación de espectadores (este rallye tuvo una afluencia masiva de espectadores), la acción comenzó en un empapado Querol 1. Los tiempos fueron bajando en una pista que escondía trampas: la tierra mojada que se iba sacando de algunos sitios, algo que perjudicaba a los que salían más atrás. Breen hizo un trompo cuando trataba de perseguir a los hombres de delante, dañando tanto el parachoques como el alerón trasero de su Citroën C3 WRC. Pese al golpe, perdió menos tiempo que Andreas Mikkelsen, quien cedió tres posiciones a favor de Breen, Neuville y Lappi.

Latvala continuó con su nivel arrollador del viernes y su primera víctima fue nada menos que Sébastien Loeb, poniendo el punto de mira en las posiciones de podio que ocupaban Evans y Sordo. Tänak consiguió el scratch para empezar con fuerza el día, mientras que en WRC2 Nil Solans hacía lo propio atacando a los pilotos oficiales con un scratch espectacular.

El Montmell fue el tramo clave del día, pues aquí fue donde Tänak sufrió un pinchazo que le hizo perder casi dos minutos. Latvala marcó su primer scratch del día para situarse segundo a tres décimas del nuevo líder, Sordo – ni Evans ni Loeb eran capaces de igualar el ritmo del finés, que parecía volver al nivel de velocidad de sus mejores años cuando peleaba por el título. Solans continuó con su buen hacer, acabando el bucle cuarto en WRC2 por delante de Kopecky.

Llegado al final del bucle Sordo era líder por tan solo tres décimas sobre Latvala, 8,6 sobre Evans y 11,1 sobre Loeb, quien seguía al acecho del podio en su último rallye del año. Ogier se situaba a la estela de su compatriota en quinta posición por delante de Neuville mientras que Lappi, Breen, Tänak y Mikkelsen (ambos a más de un minuto de la cabeza) completaban las diez primeras posiciones.

Neuville, en sus ansias de llegar en la mejor posición posible para el campeonato, inició una fuerte ofensiva en Savallá 2, superando también a los pilotos que estaban por delante de él en la clasificación del rallye como como Breen u Ogier, con quien se enfrentaba cara a cara por el título. Metió la directa de manera que dejó atrás a Lappi y Breen (quien cayó al noveno puesto) mientras que Latvala conseguía adelantar a Sordo para tomar el liderato de la prueba, el que se le escapó con ese pinchazo en el mediodía del viernes sobre tierra.

El líder del campeonato continuó con su ‘Maximum Attack’ y continuó arrebatando tiempo a Ogier y los de delante – no obstante, en el tramo de Querol 2 el protagonista fue un enorme Loeb, que marcaba un scratch con el que se metía en la lucha por la victoria contra Latvala y Sordo. Evans aguantaba tras el nueve veces campeón mundial a la vez que se acercaban tanto Ogier como Neuville.

El Montmell 2, donde Tänak había tenido el fatal pinchazo horas antes, comenzó también de manera tropezada para los Toyota pues Lappi, en una mordida más optimista de la cuenta, hizo un semitrompo que pudo controlar tras deslizarse varios metros, saliendo intacto de milagro (aunque perdió varios segundos, como es lógico). Neuville volvió a imponerse sobre Ogier y los demás, recortando las distancias de manera dramática – Sordo, en un tramo muy difícil con mucho barro sacado de los interiores, perdió 22 segundos y cayó hasta la sexta posición.

Para acabar la segunda jornada restaba, un año más, la súper especial de Salou en pleno paseo marítimo. En el (muy pero que muy) deslizante tramo espectáculo Ogier batió a Loeb, Neuville y Latvala por la mínima para ajustar aún más las diferencias de cara a los cuatro tramos de la tercera y última etapa.

Tänak se llevó el scratch por delante de Kalle Rovanperä, quien aprovechó la agilidad del Skoda Fabia R5 frente a los más voluminosos World Rally Car en el angosto tramo. Latvala mantenía el liderato de cara a la jornada del domingo, pero con Ogier a tan solo 4,7 segundos, Loeb a 8, Evans a 9,8, Neuville a 12,7 y Sordo, que no iba a rendirse hasta cruzar la meta del último tramo, a 16,5 segundos. Por detrás de ellos Lappi, Tänak, Breen y Mikkelsen completaban las diez primeras posiciones.

Los tramos del domingo amanecieron mucho más secos de lo que se esperaba, teniendo en cuenta el temporal que azotó la zona apenas unas horas antes – esto complicaba la monta de neumáticos. Loeb apostó por los duros y resultó ser todo un acierto (pues los blandos eran demasiado blandos), logrando un scratch con el que adelantaba tanto a Ogier como a Latvala para situarse líder de la prueba a falta de tan solo tres tramos.

En Santa Marina 1 la situación fue similar, con Ogier, Neuville y Latvala peleando contra el nueve veces campeón mundial que se llevó otro scratch. Neuville, mientras tanto, se acercaba poco a poco a Ogier, dejando todo para un electrizante Power Stage con las emociones a flor de piel.

Primero Tänak marcó un tiempo para asegurar los cinco puntos extra, seguido por una gran batalla: Sordo peleó hasta el final, pero fue superado tanto por Evans como por Neuville – por desgracia para Hyundai, Neuville pinchó un neumático y el galés de M-Sport le arrebató la última posición de podio. Ogier se quedó a 2,1 segundos del tiempo de Tänak y fue capaz de rodar más rápido que Loeb, pero el alsaciano aguantó hasta el final y consiguió, después de 5 años, volvió a ganar una prueba del WRC.

El nueve veces campeón del mundo, demostrando su grandeza, se llevó la victoria por 2,9 segundos sobre Ogier y 16,5 segundos sobre Evans, acabando con la sequía de Citroën que llevaba un año sin ganar (desde el triunfo de Meeke en el mismo rallye en 2017). Neuville y Sordo acabaron en cuarta y quinta posición mientras que Tänak, Lappi, Latvala, Breen y Mikkelsen completaron las diez primeras posiciones.

Escrito por David Durán

Fuente: http://revistascratch.com/wrc/noticia/sebastien-loeb-y-citroen-vuelven-a-laurearse-en-el-rallyracc-47045

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