Curiosidades sobre el Citroën C3 R5

Algunos aspectos llamativos del nuevo coche francés

26/03/2018 | David Durán | Fotos: Citroën Racing

El Citroën C3 R5 se estrena este mes de abril en el Tour de Córcega, teniendo como primeros pilotos que lo lleven en competición a Stéphane Lefebvre (piloto oficial de la marca) y Yoann Bonato (campeón francés de rallyes de asfalto). Este coche, del cual ya asegura la marca francesa que hay una veintena de pedidos confirmados – y uno de estos pedidos proviene de España – cuenta con una serie de curiosidades que le diferencian de otros R5 de su clase.

Para empezar, la geometría de la suspensión es bastante particular, sobre todo en lo que se refiere a la suspensión delantera con un desarrollo diferente para asfalto que para tierra. Para su configuración de asfalto los amortiguadores están inclinados hacia detrás mientras que para tierra están inclinados hacia delante. Por temas de normativa, esto es algo complicado de hacer en un coche R5 y de hecho otros coches no utilizan sistemas de este tipo. En cambio, en los World Rally Car actuales sí que se utiliza esto para optimizar el comportamiento del coche.

También se ha trabajado con especial hincapié en una buena centralita electrónica, que sea capaz de sacar el mejor partido del propulsor 1.6 turbo incluso en las condiciones más adversas: por ejemplo con altas temperaturas y altitudes con menos cantidad de oxígeno, como las que se pueden encontrar en el Rallye de México. También se ha buscado mantener la presión del turbo máxima permitida por la FIA sin tener que abrir la válvula de descarga – lo que evitaría una pérdida de potencia. Otra mejora con respecto a su antecesor es una mejora en la respuesta del acelerador.

El C3 R5 monta una caja de cambios Sadev – mismo fabricante que el cambio del C3 WRC – y unos amortiguadores Reiger, un cambio muy interesante ya que tanto el DS3 R5 como el C3 WRC montan suspensiones Öhlins. Uno de los efectos del cambio a amortiguadores Reiger (que también lleva por ejemplo el Ford Fiesta R5 de M-Sport) es que se ha buscado reducir el peso de los componentes ya que los amortiguadores están fabricados en aluminio.

Para los clientes se ha tenido en cuenta dos aspectos importantes de cara al mantenimiento de sus C3 R5 particulares. Uno de ellos es el mantenimiento de las piezas de la carrocería, pues parte de los alerones y los parachoques (tanto delantero como trasero) están hechos de un material compuesto que resiste más el uso continuo, lo que hace que se puedan reducir costes en ese aspecto – algunos coches R5 tienen un gran coste en cada uno de los parachoques, llegando a haber cientos de euros de diferencia entre uno y otro.

Por otro lado, se ha procurado que sea un coche fácil de mantener (en la medida de lo posible) a la hora de hacer las inspecciones propias después de cada prueba: para ello, se ha fabricado de manera que tanto la caja de cambios como toda la sección frontal se pueda quitar con facilidad para limpiarlo por dentro y comprobar que todo el apartado mecánico funcione como debería. Lo que no se sabe hasta el momento es la cantidad de kilómetros que puede llegar a hacer el motor de este C3 R5: en los DS3 R5 y Peugeot 208 T16 R5 el motor podía llegar a hacer hasta 3.000 kilómetros en competición (eso sí, la última evolución apretaba más el motor así que esa cifra podía verse reducida).

Junto con la venta del coche, como es habitual, vienen algunos repuestos, entre ellos dos neumáticos, un juego de llantas, luces para tramos nocturnos o intercom. Citroën Racing también tiene la intención de desplegar a consejeros técnicos para ayudar a sus futuros clientes de manera que se puedan acostumbrar mejor a la máquina en los primeros rallyes que hagan al volante de la misma.

Citroën Citroën Racing

Fuente: http://revistascratch.com/wrc/noticia/curiosidades-sobre-el-citroen-c3-r5-43416

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