Tenemos Ogier para rato

Un pequeño artículo de opinión sobre la continuación del 5 veces campeón mundial en el WRC

29/11/2017 | David Durán | Fotos: Roberto Saavedra

Aunque la situación se veía improbable desde ciertos aspectos, dentro del mundillo del WRC nunca hubo muchas dudas sobre si Sébastien Ogier continuaría compitiendo en el Campeonato Mundial de Rallyes. ¿Tenía que ser con M-Sport? En cierto sentido sí, y no sólo porque no hubiera hueco en los otros equipos del WRC.

En primer lugar, hay que entender por qué ha firmado: él exigía una involucración de Ford, pues como equipo privado iba a ser difícil retener la corona frente a Hyundai, Citroën y Toyota – especial mención a Hyundai, que puede ser la fuerza a batir en 2018 con Thierry Neuville y Andreas Mikkelsen como principales puntas de lanza. Ford Europa, la filial europea, ha sido quien ha dado el apoyo, poniendo dinero sobre la mesa para test y desarrollo además de aumentar su compromiso técnico según asegura el medio Motorsport News.

Después de todos estos años, tiene sentido que Ford (y en concreto Ford Europa) apoye a la estructura de Cumbria, pues no hace falta más que echar la vista atrás a todo el trabajo que han hecho con el Ford Fiesta: sea con el R2, el R5 y ahora el WRC, basado en la nueva generación del modelo. Se trata además de uno de los modelos más populares y vendidos en terreno europeo, destacándose un manejo excepcional y un chasis fabricado a las mil maravillas – valores que se resaltan si una marca se asocia con un equipo de rallyes.

Esto es ni más ni menos lo que pedía Ogier para quedarse, además del apoyo continuado de Red Bull como patrocinador principal. Esta es la oferta que Citroën no fue capaz de igualar y por la que Yves Matton contará (en un principio) con Kris Meeke, Craig Breen y Stéphane Lefebvre un año más. De cara al año que viene Ogier y Elfyn Evans tendrán un Ford Fiesta WRC mejorado ya que M-Sport va a utilizar los jokers de homologación para hacer de su coche una máquina más competitiva – las mejoras deberían notarse en Monte-Carlo o en México como muy tarde.

Pero el motivo principal de que se quede es el propio Ogier: si tenéis la oportunidad de hablar con él en persona, diez minutos os bastarán para saber que es un tío competitivo hasta la médula: debajo de esa capa de caballerosidad y porte galo hay alguien que tiene hambre constante de triunfos (y, claro está, el talento para satisfacerlo año tras año), de superarse a sí mismo. Esa motivación es la que le empuja a seguir corriendo, aunque tenga esposa y un hijo en casa (y puedan venir más retoños en el futuro próximo).

También hay que recordar que tiene treinta y tres años, una fecha algo temprana para retirarse sabiendo que dista mucho de ser el más mayor dentro del Mundial de Rallyes. Es más, si decidiera retirarse, cabe la posibilidad de que fuera para seguir ganando y peleando en otras categorías: sin ir más lejos lo ha hecho Loeb con el Mundial de Turismos, el Mundial de Rallycross y los raids – sólo le falló la Fórmula 1 y porque no pudo obtener la Superlicencia necesaria en 2009.


Y tenía que ser con M-Sport, sí
. En primer lugar, el reto que se le presentó a finales de 2016: sin Volkswagen a su alrededor, la tarea de levantar el único equipo privado y pelear contra una decena de pilotos oficiales con una mayor capacidad de desarrollo, pero teniendo a su lado el equipo más experimentado en el WRC. Ahora viene el reto de defender esa corona frente a rivales que han aprendido y no deberían cometer los mismos errores.

Porque, seamos sinceros, ¿qué hubiera sido de esta temporada sin los dos accidentes de Neuville en Monte-Carlo y Suecia cuando iba liderando? ¿O si Dani Sordo hubiera tenido un coche más fiable en México y unos centímetros más de acierto en Alemania o España? ¿Y Toyota, que ahora tiene un año entero de experiencia a sus espaldas y al hasta ahora escudero de Ogier, Ott Tänak, en sus filas junto a Jari-Matti Latvala y Esapekka Lappi? ¿Y si el Citroën C3 WRC funcionase como se esperaba, algo que puede arreglarse en 2018 ya que han dado con el talón (o talones) de Aquiles?

Ogier podría quedarse en casa y evitarse preocupaciones y madrugones cada tantos fines de semana, pero esta emoción y estas ganas de seguir triunfando le mantienen al volante – y lo mismo se puede decir de su copiloto Julien Ingrassia. Es por eso que tenemos Ogier para rato, aún falta mucho por ver del que es uno de los pilotos más exitosos de la historia del WRC.

Ford Sebastien Ogier M-Sport Ford World Rally Team

Fuente: http://revistascratch.com/wrc/noticia/tenemos-ogier-para-rato-41370

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